Todo comenzó con un grupo de amigas y conocidas que se inspiraron en el “Salvation Army” (Ejército de Salvación) de Estados Unidos y el “Sally Army” del Reino Unido para trasladarlo a su devoción por la moda y su particular afición por lo “vintage”. Así, con el tiempo y gran esfuerzo fue tomando forma el “Ejercito de Vanguardia”, ciento por ciento argentino y totalmente rosarino.
Comenzó como una Feria Americana típica que expone sus ofertas de indumentaria y espera a que el interesado comprador se acerque a ellas. Pero su mentalidad moderna las hizo querer más y planear algo que logre la conjunción entre todo lo que estaban buscando, y los jóvenes, iguales a ellas, no podían encontrar. Se dedicaron a trazar caminos no transitados, con la vanguardia como escudo.
La pasión es enorme, el closet colosal y las prendas “de otra era”, según ellas mismas describen. Sus premisas básicas originales fueron: ropa barata, música acorde, sangría popular, diversión y buena onda, mucha buena onda. Toda una fiesta que se congrega alrededor de la ropa.
Una semana antes del gran evento comienza a gestarse vía Facebook el cortejo fashionista. La subasta online comienza con entusiasmo y enorme aceptación de los soldados fieles a la causa. La consigna es simple: las generales responsables suben al sitio distintas fotografías de algunas de las prendas que se ofrecen y el precio mínimo establecido. Una vez oficializada la largada del remate, comienzan las ofertas y la pugna para resultar ganador para finalmente alzarse con los codiciados atuendos.
Ya pasaron diez e-subastas y con cada una de las ediciones, arribó el éxito merecido y el reconocimiento de los pares vanguardistas locales, tenientes que esperan a la par de los soldados por una nueva tanda de sorprendentes vestimentas. Todos atentos a la bandera negra y blanca a cuadros que indica la largada, dedos atentos y bolsillos a aflojarse de a poco, a medida que los precios suben y suben hasta último momento. No se admiten distracciones, el que no presta atención, pierde su prenda y deberá esperar hasta la próxima subasta (o al día del evento) para poder subsanar la pérdida del bien con la adquisición de otros tantos.
Los precios comienzan por el suelo, invitando a los simples mortales postores a establecer las ofertas que sus bolsillos pueden costear. Fiel a su dinámica ascendente (típicamente inglesa) los precios comienzan a calentarse hasta el cierre oficial del remate, es ahí cuando el subastador adjudica su bien al mejor pujador.
Pero el movimiento internauta es sencillamente una hábil maniobra de las responsables del ejército para mantener viva la curiosidad y el interés de las “fashion victims” hasta el momento culmine con el evento mayúsculo del mes y garantizar la fidelidad de los soldados, cuyo número va en aumento día tras día.
La cita tiene lugar un miércoles, por lo general el segundo o tercero de cada mes en “makemyday”, Sarmiento 574, local especializado en maquillaje y manicura que les presta las instalaciones para hacer el traspaso de la lucha virtual de prendas a la guerra física por conseguir ese look especial.
Las organizadoras comienzan muy temprano por la mañana a acondicionar el lugar para transformarlo en el cuartel temporal del Ejército. Todo tiene un espacio asignado: camisas por un lado, vestidos por otro, pantalones y camperas por allá y los accesorios por acá, pensado ingeniosamente para que toda prenda sea protagonista de la feria.
En el equipo de trabajo cada una también tiene un puesto organizacional designado con anticipación: algunas se encargan de la musicalización, otras de la recepción de la gente, sin olvidarse de quienes reponen las prendas y ordenan en el proceso, las encargadas de las famosas sangrias populares y los amigos bien dispuestos que siempre se acercan a ayudarlas a ultimar detalles.
Nunca falta la ya famosa y esperada “Sangría popular”, bautizada así por su carácter de jarra generosa que reparte sin mirar a quién. Jugo tradicional de las vanguardistas que comparten con sus fieles. Todo un ritual religioso que se congrega en Makemyday en una especie de oda a la moda.
La feria ya cuenta con seis ediciones en su haber y lejos de decrecer, solo avanza en constante ascenso. La oferta de indumentaria es cada vez mayor y cuenta con mucha más variedad que originalmente. Los asistentes no paran de llegar e incluso, hacen cola desde unas horas antes de la apertura del local para ser los primeros en ver y adquirir la ropa y los accesorios.
En la ciudad de Rosario ya son furor entre jóvenes y adolescentes aficionados (y no tanto) a la moda y las tendencias vanguardistas de la moda mundial. Vuelven los 80’s, el vintage es lo modernoso, y todo lo último de lo viejo lo podes encontrar en la feria del Ejército.
El ejército de entusiastas de la moda decidió tomarse unas auto-aclamadas “merecidas vacaciones” durante el mes de octubre para recargar pilas y renovar el closet, aunque el remate virtual siguió firme y ascendente: ya no son sólo unos pocos lo que siguen de cerca la audaz movida.
En el mes sabático el pelotón experimentó grandes cambios y sufrió bajas significativas en cuanto al equipo de trabajo. Las internas tomaron control de la organización y fue un obstáculo que lograron finalmente sortear con éxito para continuar su cosecha de victorias sucesivas (Ver recuadro “Internas del Pelotón”).
Hoy por hoy, la milicia está más fuerte que nunca y sigue trabajando para la satisfacción de las expectativas de sus soldados. Fieles soldados que no se cansan de militar por la moda, reclamar por novedades y militar por cada una de las ramificaciones de la moda, su moda.
La música está siempre presente, acompañando el camino de estas vanguardistas pro-bono y el carácter cíclico de la moda. En sus eventos se puede escuchar desde Britney Spears (diosa venerada) hasta Elvis Crespo. Todo está permitido, y las propias djs encargadas de pasar música son las que instauran online un juego de propuestas musicales dinámicas vía Facebook a las preguntas de: “¿Qué música ponemos para ir ambientando la previa de la fiesta?”, “Recomienden música de los 80’s”, “¿Algún clásico noventero para pasar ya mismo?” o simplemente, “¿Qué querés ahora escuchar en la feria del Ejército?
Existen rumores que harían pensar que la próxima edición de la Feria con el nuevo y ya definitivo Ejército de Vanguardia romperá los límites espaciales del local y tendrá lugar al aire libre. Las responsables por ahora, deciden llamarse al silencio, eligiendo la sabia estrategia de mantener el misterio para generar suspenso y expectativa que seguramente terminará con una edición de la Feria sin precedentes. Innovador y de éxito asegurado, las vanguardistas siguen su rumbo inquieto y de alabanza pasional.
Esta avazandilla es una fusión kish entre grandes diseñadores de la moda y el mundo pop, con una mezcla de hip-hop y con impronta latinoamericana que tiene ahora como uno de sus objetivos a largo plazo imponerse como marca y evento obligado de cada mes.
Rosario es arte, rosario es cultura, moda, música, Rosario también son los jóvenes, los diseñadores y su pasión por el arte. Rosario es Ejército de Vanguardia es su máxima expresión, que llegó para conquistar y plantar bandera.
Próximas a conseguir lugar propio, pretenden instalarse para nunca más partir. Un Ejército que milita por y para la moda, y por y para sus seguidores y compradores.
Si no las conocías y todavía no las amas, podes seguir la movida de manera más rápida, inmediata y cercana entrando a facebook.com/ejercitodevanguardia o visitando el grupo que lleva el nombre de “Ejercito de Vanguardia” creado por una de las tenientes generales: Pipi Castro Ferreyra
Internas del pelotón
Si bien en un principio eran alrededor de veinte las responsables e ideólogas del ya famoso Ejército, el pelotón ha sufrido bajas significativas en el último tiempo que las ha obligado a reinventarse, emulando a una de sus máximas referentes musicales: “madonna”.
Luego del descanso del mes de Octubre, tuvo lugar una reunión entre todos los miembros de la milicia para decidir hacia dónde marcharían a partir de este preciso momento, reflexionar sobre todo lo que se había logrado hasta ahora y cuáles eran los nuevos objetivos y metas a cumplir, por lo menos así se había planteado la cuestión telefónicamente entre ellas y todo parecía estar en común acuerdo y paz en que así sucedieran las cosas.
Pero no fue exactamente así como terminaron dándose las cuestiones, el grupo quedó dividido en subgrupos que tenían visiones diametralmente opuestas de como seguir desempeñándose, basándose ahora, en los sitios conquistados y banderas enarboladas, y aunque las une una gran amistad, los mecanismos de trabajo no muchas veces concordaban, y la concordancia es, especialmente en proyectos incipientes e innovadores como éste, de fundamental importancia.
La piedra que sostiene toda la estructura son ellas y sus vínculos, porque fue así como todo comenzó. Amigos, amigos de amigos, conocidos de amigos, y el boca a boca las llevó a ser el comentario obligado de los jóvenes hambrientos de algo distinto, sedientos de moda y sangría popular, ansiosos de música acorde. De buena onda.
Pero las buenas vibras ya no se sentían como al principio, las ganas se apaciguaron hasta casi apagarse con nada enfrentamiento interno. Esa fue una de las razones principales por las cuales decidieron, esto si con unanimidad, las vacaciones del mes de octubre. Descanso merecido sí, pero también muy necesario. Sobre todo cuando se trabaja empalmados todo el tiempo.
Según las sobrevivientes comentan, “en un grupo de tantas personas siempre hay roces, discusiones o afinidades más próximas que otras y cada vez nos costaba un poco más ponernos de acuerdo entre todas sobre algo, por más pequeño que fuera el detalle” a lo que rematan “nunca se puede conformar a todas por igual y menos si todas las partes del grupo tienen personalidades tan fuertes y definidas, cada una quiere hacer lo que ella misma propuso y no es posible”. Así el G20 se fue diseminando poquito a poco.
Todo concluyó con la separación “for good” de la dotación pro vanguardia. El ejército está conformado actualmente por 12 tenientes generales listos para actuar. Pero si bien son menos a la hora de trabajar, están contentas con cómo resultó todo: “Nos da tranquilidad saber que terminamos con buena relación. Nos encantaría coincidir en proyectos más adelante. Es difícil a veces pensar igual y tener las mismas ideas sobre todo y conviviendo día por día, eso lo entendemos todas”. De todas formas, siguen compartiendo la misma pasión por la moda y las mismas ganas de crecer en esto.
La nueva camada se define como la “retaguardia guerrillera”, no se creen ganadoras pero sí están convencidas que las sobrevivientes de la batalla fueron aquellas que les interesa seguir, aquellas para las que el Ejercito de Vanguardia es más que un pasatiempo, es un modo de vida que finalmente tuvo sus resultados fructíferos. La concreción de un deseo muy fuerte y que como “bonus track” pueden tener éxito llevando esa pasión a la realidad.
Empezaron con la idea de la típica Feria Americana, pero terminaron ramificándose en distintos aspectos, fue una multifunción natural no planeada que no a muchas contentó. Y eso se sintió en las energías generales.
Hay que dejar ir lo que te hace mal. Todas están dispuestas a retomar el camino, direccionándolo hacia sus intereses y no dejar que los obstáculos las detengan. Hasta ahora habían tenido un camino llano y tranquilo, lleno de victorias y recompensas. Llegó el momento de las bifurcaciones y de toma de decisiones.
Así pues el renovado Ejército se dispone a retomar sus actividades con más fuerza que nunca. Aseguran varias sorpresas en el futuro y prometen ya ser la Fuerza definitiva. No más cambios. Sólo crecimiento. Ríen, y planean seguir haciéndolo. Aseguran que esta vez, sin internas de por medio planean “conquistar el mundo”, emulando la voz de cerebro de “Pinky y Cerebro”.
Habrá que seguir muy de cerca de estas doce guerrillas dispuestas a todo por la moda.
Maria Emilia Franco